El pasado 24 de septiembre, los Heraldos del Evangelio Guatemala, a través del Apostolado Nuestra Señora del Buen Suceso, Orden II, realizaron una especial visita a Villa de las Niñas, llevando consigo la imagen de Nuestra Señora de Fátima.
La orden fue recibida con gran alegría y recogimiento por las religiosas, el personal de la institución y cerca de 800 alumnas internas.
Desde la llegada de la imagen de Nuestra Señora, el ambiente estuvo marcado por la devoción a María Santísima. Las alumnas aguardaban ordenadamente en el salón de usos múltiples, mientras la banda del colegio acompañaba el ingreso de la Virgen con distintos cánticos.
Luego de unas palabras y meditaciones, se realizó la Coronación de la imagen de Nuestra Señora y la imposición del Rosario. Posteriormente, se ofreció una breve reflexión para preparar uno de los momentos más significativos de la jornada: la Consagración a la Santísima Virgen.
Como parte de este acto, 175 alumnas de primer ingreso recibieron un pergamino de Consagración, como recuerdo y signo de su entrega a Jesús por Manos de María.
También se distribuyeron estampas y rosarios entre las presentes. Durante el rezo del Santo Rosario, las alumnas, religiosas, personal docente, administrativo y de mantenimiento pasaron frente a la imagen de la Virgen de Fátima para venerarla y presentar sus oraciones.
La banda de Villa de las Niñas acompañó cada uno de los misterios con música y cánticos, haciendo de la jornada un momento especialmente solemne y lleno de amor a Nuestra Señora.
Al finalizar, todo el plantel dedicó a la Virgen la canción “You Are My Sunshine”, cerrando así una visita marcada por la alegría, la oración y el cariño hacia la Madre de Dios.
Una obra nacida bajo la mirada de la Virgen
Villa de las Niñas forma parte de la obra fundada por el sacerdote católico estadounidense Monseñor Aloysius Philip Schwartz, conocido cariñosamente como Padre Al.
En 1964, fundó la Congregación de las Hermanas de María con el propósito de servir a los más necesitados mediante educación, alimentación, alojamiento y formación integral.
Su primera Villa comenzó en Corea y, con el paso de los años, la obra se extendió a países como Filipinas, México, Guatemala y Brasil. La presencia de esta obra en Guatemala se remonta a 1998. Toda la misión del Padre Al estuvo profundamente inspirada por su devoción a la Virgen de los Pobres, convirtiendo el amor a Nuestra Señora en uno de los pilares espirituales de esta obra.
La visita de la Virgen de Fátima a Villa de las Niñas fue, así, un encuentro entre dos apostolados unidos por un mismo propósito: acercar las almas a Dios de la mano de María.
Que Nuestra Señora continúe acompañando a cada una de estas jóvenes, fortaleciendo su fe y guiando siempre sus pasos hacia Nuestro Señor.
Fotografía: Aida Linares de Mérida.