
Mons. João Scognamiglio Clá Dias: un cumpleaños que nos invita a mirar hacia el Cielo
Conoce la vida, misión y legado de Mons. João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio, y su profunda devoción a la Virgen María.
La revista de los Heraldos del Evangelio invita a reflexionar sobre la fe, la moral y los valores cristianos en el mundo actual. Su propósito es fortalecer la vida interior, la esperanza y el compromiso cristiano.
Los Heraldos del Evangelio somos una Asociación Internacional de Derecho Pontificio, la primera aprobada en el Tercer Milenio por su Santidad San Juan Pablo II.
En Guatemala, gracias al amparo de Nuestra Señora, mantenemos una presencia desde el año 1998 hasta la fecha.
Los Heraldos del Evangelio en Guatemala estamos construyendo la Iglesia Jesucristo Rey del Universo y Nuestra Señora de Fatima, será un espacio de recogimiento, que nos permitirá elevar nuestras oraciones y nuestro espíritu hacia el Cielo.”
Conozca más del proyecto y como ser parte de la construcción de la Iglesia.
Si está leyendo esto, no es casualidad, nuestra Santa Madre le ha llamado y usted ha respondido. Consagrarse a María es tomarla de la mano y caminar al dulce encuentro de nuestro redentor y salvador.
Le invitamos a consagrarse a Jesús por medio de María.
En esta sección aprenderás más sobre la santísima Virgen María, el rezo del Santo Rosario, la vida de santos, y muchas cosas más.

Conoce la vida, misión y legado de Mons. João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio, y su profunda devoción a la Virgen María.

Descubra cómo afrontar con sabiduría las batallas de la vida espiritual. Aprenda a reconocer sus debilidades, anticiparse a las tentaciones y fortalecer su alma mediante la vigilancia, la virtud, la oración y la confianza en la ayuda de Dios.

30 de agosto – XXII Domingo del Tiempo Ordinario Reflexión sobre el llamado de Jesús a seguirlo por el camino del Calvario y descubrir el verdadero sentido del amor. Aprenda cómo la entrega y la fe siembran en el corazón la semilla de la eternidad y conducen al alma hacia la plenitud divina.
Con su ayuda podemos llevar nuestro apostolado a más personas.