CONSAGRACIONES

“La consagración se hace conjuntamente a la Santísima Virgen y a Jesús, como el modo perfecto que Jesús escogió para unirse a nosotros y unirnos a él; y a Nuestro Señor, como a nuestro fin último, a quien debemos todo lo que somos, como a nuestro Redentor y nuestro Dios.” -San Luis María Grignion de Montfort.

Si está leyendo esto, no es casualidad, nuestra Santa Madre le ha llamado y usted ha respondido. Consagrarse a María es entregarse a su amor de madre, tomarla de la mano y caminar al dulce encuentro de nuestro redentor y salvador, para que a través de ella y el Espíritu Santo nos transformes conforme a la imagen de Jesús.

Le invitamos a consagrarse a Jesús por medio de María.

"Virgen María con corona y Sagrado Corazón, invitando a encomendar misas por intenciones personales con los Heraldos del Evangelio."