Con la gracia de Dios, entre el 21 y el 24 de agosto, los Heraldos del Evangelio vivieron en Lima una bendecida jornada de apostolado, con la celebración de seis Misas presenciales de Consagración a Jesús por manos de María.
Numerosos fieles se reunieron para culminar su camino de preparación espiritual y entregarse a Jesucristo, la Sabiduría Encarnada, por medio de la Santísima Virgen. Cada consagración fue una nueva alegría y una gran gracia, pues nuevas almas pudieron confiarse especialmente a Jesús y María.
Las celebraciones estuvieron marcadas por un profundo ambiente de fe, recogimiento y alegría, convirtiéndose en momentos de gran significado para todos los participantes.
Compartimos algunas fotografías de estas jornadas, agradeciendo a Dios por este apostolado de los Heraldos del Evangelio, que se realiza en el mundo entero. Les pedimos sus oraciones para que continúe dando abundantes frutos y muchas más almas puedan acercarse a Jesucristo por manos de María.