La construcción de nuestra Iglesia en Guatemala avanza con paso firme y lleno de esperanza. Cada día, los muros se levantan y la estructura se embellece, convirtiéndose en un futuro lugar de encuentro con Dios y de evangelización para muchas almas.
Gracias a la generosidad de nuestros bienhechores, hemos alcanzado una etapa muy especial: la fase de acabados. Los trabajos principales ya están concluidos y ahora avanzamos en los detalles que darán belleza y dignidad a este espacio sagrado.
La obra refleja el esfuerzo y dedicación de todos los que colaboran en este proyecto. Cada aporte ha sido fundamental para llegar hasta aquí. Hoy, más que nunca, su apoyo nos impulsa a continuar la construcción y avanzar con los acabados que darán vida a esta Iglesia.
Queremos invitar a quienes aún no se han unido a esta misión a ser parte de ella. Su ayuda es esencial para culminar la construcción y abrir las puertas de esta Iglesia. Y a quienes ya han donado, les expresamos nuestra más sincera gratitud: ustedes son el apoyo que hacen de esta obra una realidad, pronto será testimonio vivo de fe en Guatemala.